
¿Cómo empezar a contarte amada mia, las emociones recuperadas en el fondo de la alberca? Emociones que cubrían el recuerdo de la triste plasta de tu cabello, antes tan lleno de vida cual medusa, ahora corroido por la clorificada realidad.
¿Cuántos días la envoltura vacia de tu piel permaneció impermeable a las lágrimas que llenaban cada centimetro cúbico de tu húmeda tumba? ...No me digas, no respondas ya. La añoranza me ha ganado y prefiero recordarte tirada al sol, seca de sufrimientos. Mejor olvidar el infierno lluvioso de aquel día cualquiera que ya no desaparce más de mi memoria.
He dicho que el día no se borrará, pero he mentido. Tengo fe en que la senilidad sea más fuerte, que así como he olvidado tantas vidas pasadas, tantos momentos inservibles, tantas personas irreconocibles; así como he olvidado el sabor de las fresas y el color de las nebulosas, así algún día olvide el olor de tus manos, el calor de tus ojos y el brillo de tus labios.
¿Qué motivo obscuro te llevó a la deleznable orilla? No me oyes, lo sé bien; y aún así sigo esperando la respuesta que nunca llegará. Sueños que no serán, miradas que nunca existieron. Te vas o te fuiste o te irás, con la sonrisa marchita y el corazón embalsamado.
Son nostalgias del futuro, premoniciones del pasado, visiones del presente y liberaciones del porqué. No importa más el venenoso rechinar del trampolín, ya no doy ni un cacahuate por el camisón enmohesido. Si he vivido con el dolor no es gracias a los falsos soles de tu imaginación, es gracias al inefable adios que la gris mañana me gritó aquel día.
“Adios querida”... debí haber dicho. “Hasta que el agua de tus sentimientos nos separe”... podría haber continuado; pero no, no hubo palabras ni silencios. Sólo una nada creadora de añoranzas. Pienso que ahora es momento de dejar atrás las nostalgias de mis emociones frente a la pared blanca, pero si fuera tan fácil, no las llamarían así.
Última edición por Urban_Monkey el Agosto 25th 2009, 2:32 pm, editado 1 vez


